Conservación y Futuro del SS Thistlegorm

Un gigante dormido bajo el Mar Rojo

El SS Thistlegorm no es solo un montón de metal oxidado en el fondo del mar. Para quienes amamos el Mar Rojo, este pecio es una cápsula del tiempo, una ventana directa a 1941 que descansa en silencio en el Estrecho de Gubal. Hundido por la aviación alemana durante la Segunda Guerra Mundial, permaneció olvidado en la oscuridad hasta que, a principios de los años 90, el buceo deportivo lo devolvió a la luz.

Hoy, visitarlo es una experiencia que pone la piel de gallina. Sin embargo, su inmensa popularidad tiene un precio. Este barco, que es quizás el activo más crítico para el turismo de buceo en Egipto, se enfrenta a un desafío monumental: ¿cómo mantenemos en pie una estructura de acero que lleva más de 80 años luchando contra el mar y el paso del tiempo?.

¿Por qué es un patrimonio único en el mundo?

Lo que hace al Thistlegorm tan especial no es solo su tamaño, sino lo que guarda en sus entrañas. A diferencia de otros barcos que fueron desguazados o saqueados tras hundirse, este carguero conserva una «instantánea» congelada de la historia.

Bucear en sus bodegas es pasear entre locomotoras de vapor, tanques, camiones Bedford y las icónicas motocicletas Norton y BSA. Todo ese material, destinado a la campaña del Norte de África, sigue allí. Al estar a una profundidad máxima de 30 metros, es accesible para el buceo recreativo, lo que es una bendición para nosotros, pero una carga pesada para el barco, que recibe visitas muy por encima de su capacidad ideal.

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Camiones del Thistlegorm. Foto by: Andrey Nekrasov

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Motocicleta del Thistlegorm 1940. Foto by Luis García-Velarde

Los problemas que amenazan al SS Thistlegorm.

Para protegerlo, primero tuve que entender qué le estaba haciendo daño. Consulté en diferentes medios, expertos, ONG’s y también en mi propia experiencia, después de bucear cientos de veces en los últimos 20 años. El diagnóstico reveló tres enemigos principales que actúan de forma silenciosa pero constante.

  • El fondeo agresivo: Durante décadas, los barcos de vida a bordo se amarraban directamente a la estructura del pecio. Imagina un barco de 400 toneladas tirando de una barandilla oxidada en medio de una corriente o vientos fuertes; la tensión es capaz de arrancar cubiertas enteras. Además, el uso antiguo de cables de acero actuaba literalmente como una sierra sobre el metal histórico.
  • Las burbujas de los buceadores: Este es un problema curioso pero grave. El aire que exhalamos se queda atrapado en los techos de las bodegas. Esas bolsas de aire desplazan el agua y exponen el metal húmedo a mucho oxígeno, acelerando la corrosión desde dentro y debilitando los techos que sostienen las cubiertas superiores.
  • La presión humana: Según distintos informes, se calcula que de media hay entre 4 y 6 barcos de safari en el pecio, con una capacidad media de 20 turistas cada uno. Esto se traduce en cientos de buceadores visitando el sitio cada día y realizando al menos 2 o 3 inmersiones cada uno. Los golpes accidentales de buceadores inexpertos y, lamentablemente, el saqueo de pequeños artefactos como volantes o efectos personales, han ido despojando al sitio de parte de su historia.
Mala practica Thistlegorm

Mala práctica de amarre con cabos de acero

Mala practica Thistlegorm

Bolardo arrancado de la estructura del barco

Mala practica Thistlegorm

Mala práctica de amarre sobre el anti-aéreo

¿Qué acciones se están tomando para proteger el Thistlegorm?

A nivel individual, somos muchos los que nos esforzamos por proteger el barco. Quienes habéis buceado con nosotros sabéis el énfasis que ponemos en nuestros briefings sobre la flotabilidad y la regla de no tocar nada para minimizar el impacto; sin embargo, las acciones individuales no son suficientes. Por fortuna, la protección efectiva del Thistlegorm es hoy un esfuerzo conjunto a gran escala liderado por entidades gubernamentales, ONGs como HEPCA, reguladores como la CDWS y universidades internacionales.

  1. Ingeniería para un amarre respetuoso: La medida más importante fue cambiar la forma de amarrar. A principios de 2025, HEPCA instaló un sistema de boyas y fondeos diseñado para que los barcos puedan fijar sus cabos de fuerza —los que soportan toda la tensión— a puntos de anclaje externos situados cerca del barco. Actualmente, las embarcaciones se aseguran a estos fondeos y únicamente tienden un cabo guía a la estructura del pecio para facilitar el descenso y ascenso seguro de los submarinistas. Esto ha eliminado casi por completo el daño físico directo que la tensión de los grandes barcos causaba sobre la estructura histórica.
  2. Dejar respirar al barco: Para solucionar el problema de las burbujas atrapadas en el interior del barco, HEPCA también realizó una intervención de ingeniería muy inteligente a mediados del 2025: taladrar agujeros estratégicos en el casco. Estos orificios actúan como válvulas de escape, permitiendo que el aire salga y evitando que se formen esas bolsas corrosivas en el interior.
  3. Normas más estrictas: La Cámara de Buceo y Deportes Acuáticos del Mar Rojo (CDWS, por sus siglas en inglés Chamber of Diving and Water Sports), ha puesto orden con reglas claras : está prohibido usar cables de metal para amarrarse y se exige un mínimo de 20 inmersiones registradas para poder visitar el sitio. Si no tienes un buen control de flotabilidad, los guías tienen la potestad de limitar tu inmersión para proteger el entorno. Estas son las más importantes, pero puedes ver todas las normas en el siguiente enlace: Normas impuestas por CDWS.
  4. Aplicando tecnología de última generación: El gemelo digital: Gracias a la ONG The Thistlegorm Project en colaboración con la Universidad de Nottingham, la Universidad de Edimburgo, la Universidad de Ain Shams y la Universidad de Alejandría, han creado un modelo 3D milimétrico del barco usando más de 24.000 imágenes de alta resolución. Esto no solo nos permite monitorear cómo cambia el pecio año tras año para los buceadores que visitamos el barco regularmente, sino que detecta desplazamientos sutiles que el ojo humano no vería. Puedes acceder al proyecto en el siguiente enlace: The Thistlegorm Project.
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El futuro del Thistlegorm: Hacia un nuevo modelo

Si miramos hacia el horizonte de 2026 y más allá, la realidad es que el Thistlegorm está cambiando. La corrosión es un proceso natural imparable, y lamentablemente nuestra misión está pasando de la «conservación total» a la «gestión del declive».

  • Cambios en el buceo: Es muy probable que, en el futuro cercano, se limite o prohíba la penetración en las zonas interiores más peligrosas para evitar el riesgo de derrumbe. El buceo podría pasar a ser mayoritariamente exterior para garantizar la seguridad de todos y preservar la carga interna.
  • Menos cantidad, más calidad: Como miembro de CDWS desde el año 2015, asisto regularmente a las reuniones de profesionales que se realizan periódicamente en la sede central de la organización en Hurghada. En los últimos años son cada vez son más las voces que se alzan para implementar medidas más agresivas. Se han planteado varios planes para la implementación de sistemas de reservas o cupos para controlar cuántos barcos visitan el sitio simultáneamente, evitando la saturación.
  • Sostenibilidad obligatoria: Programas como «Green Fins» dejarán de ser voluntarios. Los operadores tendrán que demostrar prácticas ecológicas estrictas para obtener sus licencias, asegurando que el turismo sea respetuoso con el entorno.

Además, existe un vacío legal curioso: al hundirse en 1941, el barco no cumplirá los 100 años necesarios para ser protegido automáticamente por la UNESCO hasta 2041. Hasta entonces, dependemos de estas leyes nacionales y del esfuerzo de la comunidad para cuidarlo.

Conclusión: Nuestra responsabilidad

El SS Thistlegorm se encuentra en un punto de inflexión. Hemos logrado ralentizar su destrucción inminente gracias a la ciencia y a la conciencia colectiva. Aunque el tiempo y el mar seguirán haciendo su trabajo, está en nuestras manos disfrutar de este legado con respeto.

Como buceadores, somos los custodios de su historia. Cada vez que nos sumergimos allí sin tocar nada, controlando nuestra flotabilidad y respetando las normas, estamos regalándole un día más de vida al pecio más famoso del mundo.